viernes 11 de noviembre de 2011

Suban el volumen.

Es que soy de bromista ... hay gente a la cual me gusta molestar. Y molesto por naturaleza, me dediqué a intentar moverle las patitas de los anteojos a una tía de mi esposa, para que justamente se produzca ese movimiento vertical taaaan divertido en las lentes.
Resulta que no lo conseguí, y resulta que tampoco sabía que la señora tenía audífonos. Y resulta, que no me dí cuenta de que le bajé el volumen a cero.
Así las cosas, la señora se pasó todo el bendito almuerzo sin decir una sola palabra, hasta que de pronto confesó que no entendía ni jota de la animada charla que mantuvimos.
Digan que no me puse a jugar con los botones de la blusa, en una de esas le apagaba el marcapasos ...

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada